Has respondido correctamente que se puede contrarrestar la fuerza centrífuga inclinándose y reduciendo la velocidad. Según las normas de tráfico alemanas, la fuerza centrífuga actúa sobre un vehículo cuando toma curvas, empujándolo hacia el exterior. Inclinándose, el conductor o motociclista ajusta su cuerpo para equilibrar esa fuerza, mejorando la estabilidad. Además, al reducir la velocidad, disminuye la fuerza centrífuga, porque esta depende de la velocidad al cuadrado; así se reduce significativamente el riesgo de perder el control. Acelerar a fondo, en cambio, aumentaría la fuerza centrífuga y podría provocar una pérdida de adherencia, por eso no es correcto. Por eso es importante saber que para enfrentar curvas con seguridad, hay que inclinarse y reducir la velocidad.